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Aprender a escuchar en las Redes Sociales

Los medios sociales han transformado por completo la forma de planificar estrategias de marketing y comunicación por parte de las marcas y empresas, a la vez de servir como excelentes recursos y herramientas para establecer nuevos vínculos con los consumidores.

Este nuevo panorama es una realidad evidente avalada por grandes profesionales y expertos del marketing que sin duda son conocedores del verdadero potencial de las redes y medios sociales para las estrategias comerciales de las empresas.

En este sentido y durante y durante la Cumbre de Pequeños Negocios en Brisbane, diferentes expertos de marketing y Social media como Richard Binhammer, Adam Franklin, Valerie Khoo o Ciaran McGuigan entre otros han puesto de manifiesto este nuevo paradigma como una realidad y una tendencia en aumento, aportando además su visión y ofreciendo algunos importantes consejos.

Richard Binhammer, experto en medios de comunicación social para Dell destacaba en este sentido que el objetivo de las acciones comerciales y estrategias de marketing no deben ser planteadas como acciones desarrolladas con el objetivo de abordar con nuestros productos y servicios a los potenciales clientes, sino que las empresas deben aprenden a escuchar lo que los consumidores quieren decir o pueden opinar e ir donde están para aprender constantemente de ellos y de sus experiencias. Es por ello que actuar sobre los medios de comunicación y redes sociales nos permite conectar con más fuerza con los los usuarios, de una manera más real y mucho más directa.

Binhammer reconocia al respecto, los resultados positivos generados por Dell a través de sitios como Facebook o Twitter, que han permitido aumentar la confianza y fidelización de sus usuarios y consumidores que ahora se muestran más interesados y receptivos a la hora de recibir todo tipo de noticias, información y ofertas sobre sus productos y servicios de la empresa.

Adam Franklin, director general de Medios de Comunicación Bluewire, destacaba la importancia de los medios de comunicación sociales como un recurso altamente eficaz no solo para las grandes empresas sino también para los pequeños negocios, de forma que con ellas, las pequeñas empresas pueden disponen de una herramienta y nuevos canales a través de los cuales actuar y competir de una forma más global.

Franklin también resaltaba los resultados de algunos estudios que demostraban que sólo el 40 por ciento de la gente confía en los anuncios, mientras que el 70 por ciento o más mantiene un mayor nivel de confianza en las recomendaciones personales. Y es ahí precisamente donde un "vínculo" en Facebook o Twitter puede resultar extremadamente valioso.

Valerie Khoo, fundadora del Centro de Escritores de Sydney relacionaba el potencial de los medios sociales con el hecho de poder generar una gran volumen de contactos para más tarde orientar las diferentes acciones y estrategias de comunicación y marketing ya sea a través de correo electrónico o cualquier otra forma o vía de comunicación disponible, siempre bajo la autorización y permiso de cada uno de los contactos generados.

 
 Puromarketing: http://bit.ly/9oaG4x

Marketing en Redes Sociales

Puromarketing.com nos comenta en este artículo la importancia del Marketing en las Redes Sociales.

No cabe duda que los medios y redes sociales han cambiado la forma y los métodos que las empresas y marcas utilizan para conectar y relacionarse con los usuarios y consumidores. Y sobre todo, las grandes ventajas que este tipo de medios ofrecen a las empresas como nuevos canales a través de los cuales realizar sus estrategias y acciones de comunicación y marketing.

Sin embargo, a pesar de que la tendencia del uso de las redes sociales por parte de las empresas sigue aumentado, estas deberían de ser conscientes de que este tipo de medios son sencillamente herramientas que nos facilitan mejorar nuestra comunicación, difundir nuestro mensaje y mostrar el camino que pretendemos sea seguido por nuestro público objetivo o potenciales clientes.

Como es lógico, el recurrir o mantener una continua actividad a través de este tipo de medios no significa que nuestros objetivos sean culminados con éxito o que nuestros recursos y esfuerzos hayan sido suficientes para asegurar un retorno beneficioso para nuestro negocio.

Es por ello que tras este viaje entre océanos de usuarios y consumidores, su destino final también deba de considerarse como un elemento importante en el cual se dispongan de los mecanismos necesarios para que el resultado de nuestra estrategia no termine siendo tan sólo un mal viaje.

Si las empresas inciden en actuar a través de este tipo de medios pero sin embargo no disponen de websites corporativos y actualizados, de diseño atractivo, con información amplia y detallada de sus productos u ofertas, o promociones atractivas para los potenciales clientes y usuarios, habremos fracasado en el intento a pesar de nuestros esfuerzos por aprovechar el potencial de comunicación de las redes sociales. 

A pesar de que pueda parecer impensable, es un hecho constatable y repetido el de muchas empresas que recurren a las redes sociales para intentar atraer hacia sus sitios web comerciales a los usuarios, quienes finalmente abandonan tras una primera impresión donde la calidad o la confianza brillan por su ausencia.

Con ello entenderemos pues, que "las redes sociales no venden" sino que "nos ayudan a vender", y que sin una verdadera planificación y estrategia o los recursos imprencindibles fuera de ellas nuestros esfuerzos serán en vano.

El pescador

En cierta ocasión un alto ejecutivo estaba paseando por una bonita playa vestido con sus bermudas (de marca), sus gafas de sol (también con marca muy visible), su polo (con mucha marca), su gorra (con marca destacada), su reloj (de marca y carísimo), su calzado deportivo (donde todo era marca), su celular colgado de la cintura (el celular de moda).

Eran las dos de la tarde cuando se encontró con un pescador que felizmente recogía sus redes llenas de pescado y amarraba su pequeña barca. El ejecutivo se le acercó.

- Disculpe,  pero le he visto llegar con el barco y descargar el pescado… ¿No es muy temprano para volver de la pesca?

El pescador le miró de reojo y, sonriendo mientras recogía sus redes, le dijo:

- ¿Temprano? ¿Por qué lo dices? De hecho yo ya he terminado mi jornada de trabajo y he pescado lo que necesito.

- ¿Ya ha terminado hoy de trabajar? ¿A las dos de la tarde? ¿Cómo es eso posible? – dijo incrédulo, el ejecutivo

El pescador, sorprendido por la pregunta, le respondió:

-   Mire, yo me levanto por la mañana a eso de las ocho, desayuno con mi mujer y mis hijos, luego les acompaño al colegio, y a eso de las diez me subo a mi barca, salgo a pescar, trabajo durante cuatro horas y a las dos estoy de vuelta. Con lo que obtengo en esas cuatro horas tengo suficiente para que vivamos mi familia y yo, sin holguras, pero felizmente. Luego voy a casa, como tranquilamente, hago la siesta, voy a recoger a los niños al colegio con mi mujer, paseamos y conversamos con los amigos, volvemos a casa, cenamos y nos metemos en la cama, felices

El ejecutivo intervino llevado por una irrefrenable necesidad de hacer de consultor del pescador:

-   Verá, si me lo permite, le diré que está usted cometiendo una grave error en la administración de su tiempo en su negocio y que el “costo de oportunidad” que está pagando es, sin duda, excesivamente alto; ¡Su ganancia podría ser mucho mayor! Y su “umbral de máxima competencia” seguro que está muy lejos de ser alcanzado.

El pescador se lo miraba con cara de circunstancias, mostrando una sonrisa socarrona y sin entender exactamente adónde quería llegar aquel hombre de treinta y pico años ni por qué de repente utilizaba palabras que no había oído en su vida. Y el ejecutivo siguió:

- Podría sacar muchísimo más rendimiento de su barco si trabajara más horas, por ejemplo, de ocho de la mañana a diez de la noche.

El pescador entonces se encogió de hombros y le dijo:

- Y eso, ¿para qué?

-   ¡¿Cómo que para qué?! ¡Obtendría por lo menos el triple de pescado! ¡¿O es que no ha oído hablar de las economías de escala, del rendimiento marginal creciente, de las curvas de productividad ascendentes?! En fin, quiero decir que con los ingresos obtenidos por tal cantidad de pescado, pronto, en menos de un año, podría comprar otro barco mucho más grande y contratar empleados…

El pescador volvió a intervenir:

- ¿Otro barco? ¿Y para qué quiero otro barco y además empleados?

- ¿Que para qué lo quiere? ¡¿No lo ve?! ¿No se da cuenta de que con la suma de los dos barcos y doce horas de pesca por barco podría comprar otros dos barcos más en un plazo de tiempo relativamente corto? ¡Quizá dentro de dos años ya tendría cuatro barcos, mucho más pescado cada día y mucho más dinero obtenido en las ventas de su pesca diaria!

Y el pescador volvió a preguntar:

- Pero todo eso, ¿para qué?

- ¡Hombre! ¡¿Pero está ciego o qué?! Porque entonces, en el plazo de unos veinte años y reinvirtiendo todo lo obtenido, tendría una flota de unos ochenta barcos, repito, ¡ochenta barcos! ¡Qué además serían diez veces más grandes que la barcucha que tiene actualmente!

Y de nuevo, riendo a carcajadas, el pescador volvió:

- ¿Y para qué quiero yo todo eso?

Y el ejecutivo, desconcertado por la pregunta y gesticulando exageradamente, le dijo:

- ¡Cómo se nota que usted no tiene visión empresarial ni estratégica ni nada de nada! ¿No se da cuenta de que con todos esos barcos tendría suficiente patrimonio y tranquilidad económica como para levantarse tranquilamente por la mañana a eso de las ocho, desayunar con su mujer e hijos, llevarlos al colegio, salir a pescar por placer a eso de las diez y sólo durante cuatro horas, volver a comer a casa, hacer la siesta,…?

El pescador respondió:- ¿Y acaso eso no es todo lo que tengo ahora?

Para recordar: Si trabajas fielmente ocho horas al día, quizás llegues a ser jefe y trabajarás doce.

¿Por qué?

Te acuerdas cuando niñ@ siempre estabas preguntado ¿Por qué? siempre fue con el propósito de saber más acerca de lo que preguntabas, y cuando te daban una respuesta a tu primer ¿Por qué? inmediatamente seguía otro ¿Por qué?...

Pues es algo que no debemos dejar de hacer, ya que se ha demostrado que eso te lleva a identificar los verdaderos problemas en los negocios. El gigante Toyota utiliza el “por qué” cinco veces para encontrar las causas de la raíz del problema. Como Taiichi Ohno, el creador del sistema de producción, explicó: “Para decir la verdad, el sistema de producción de Toyota se ha establecido sobre la practica y la evolución de este enfoque científico. Al preguntar “por qué” cinco veces y contestar cada una de las veces, podemos llegar a la causa del problema, que con frecuencia está escondida detrás de los síntomas más obvios.”

Hay un charco de aceite en el piso de la fábrica. ¿Por qué? La máquina esta goteando aceite. ¿Por qué? Tiene una junta rota. ¿Por qué? Porque compramos juntas hechas de un material barato. ¿Por qué?  Porque obtuvimos un mejor precio por ellas. ¿Por qué? Porque los compradores son recompensados y evaluados más con base en los ahorros a corto plazo que en el desempeño a largo plazo. Limpiar el aceite resolverá las cuestiones superficiales pero no impedirá que el problema reaparezca, mientras que si lo hará una nueva política de compras.

Practica este ejercicio en tu empresa, en tu casa… verás cosas que son más que simples manchas de aceite, no malgastes tu tiempo y dinero en trapos para limpieza, mejor ve a la raíz del problema.

Estamos perdiendo clientes...  ¿Por qué?
Las quejas de los clientes están aumentando... ¿Por qué?
Los vendedores no venden… ¿Por qué?
La rotación del personal es mayor… ¿Por qué?

Contesta cada una de estas preguntas cinco veces y llegarás a la raíz del problema.

Para recordar: Es insensatez pura hacer la misma cosa del mismo modo y esperar un resultado diferente.

Lluvia de ideas

Todos los negocios se basan en torno a ideas, la mayoría de nosotros construimos empresas sobre una idea esencial. Henry Ford fundó Ford Motor Company sobre la idea de la producción masiva de autos. Ray Krock, fundador de McDonald’s, se robó la idea de la producción masiva de Ford e inventó la industria de la comida rápida. Tim Monahan, fundador de Domino’s Pizza, construyó su negocio en torno a la idas de “entrega a domicilio”. Las ideas se encienden unas con otras como las chispas eléctricas.

 
Leí esta historia que me parece útil para este boletín:

Hace unos meses, un inspector visitó una escuela primaria. En su recorrido observó algo que le llamó poderosamente la atención, una maestra estaba atrincherada atrás de su escritorio, los alumnos hacían gran desorden; el cuadro era caótico.


Decidió presentarse:

Buenos días, soy el inspector de la zona... ¿algún problema?
Estoy abrumada señor, no se qué hacer con estos niños... No tengo láminas, la SEP no me manda material didáctico, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles...

El inspector, que era un maestro de los de antes (de corazón), vio un corcho en el desordenado escritorio. Lo tomó y con aplomo se dirigió a los chicos:

¿Qué es esto?

Un corcho, señor... gritaron los alumnos sorprendidos.

Bien, ¿De dónde sale el corcho?

De la botella señor. Lo coloca una máquina…, del alcornoque, de un árbol..., de la madera…respondían animosos los niños.

¿Y qué se puede hacer con madera?, - continuaba entusiasta el maestro.

Sillas..., una mesa..., un barco...

Bien, tenemos un barco. ¿Quién lo dibuja? ¿Quién hace un mapa en el pizarrón y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito? Escriban a qué estado de la Republica Mexicana pertenece. ¿Y cuál es el otro puerto más cercano?  ¿Qué ilustre mexicano conocen que allí nació? ¿Qué produce esta región? ¿Alguien recuerda una canción de este lugar?

Y comenzó una tarea de geografía, de historia, de música, economía, literatura, religión, etc.

¿Qué tal si le damos paso a nuestras ideas en la empresa este 2010, involucramos a nuestro personal, y dejamos que nuestra imaginación despierte y nos dé las respuestas?  Imaginar es algo así como soñar despierto, es transformar con la mente todo aquello que nos parece que no puede modificarse.

Practicar la lluvia de ideas en la empresa es una buena idea, ¿Cómo podemos vender más? ¿Cómo puedo mejorar el servicio al cliente? ¿Cómo puedo entregar más rápido?

Para recordar

La videoteca (12 videos) "El Servicio es Primero" es una buena idea para empezar.

 

Ventaja competitiva

Para sacar una auténtica ventaja competitiva a nuestros competidores nuestra empresa debe ofrecer algo completamente inusitado a lo que sus clientes otorguen un valor indiscutible, un Excelente Servicio al Cliente.

Esta es la única vía con que cuenta una empresa para dominar el panorama que la rodea. El logro de unos resultados de este calibre exige contar con una fuerza laboral extraordinariamente capacitada: solo el talento único de unos profesionales dispuestos puede dar forma a una propuesta singular, prestigiosa y difícilmente imitable.

No sorprenderá, por tanto, la afirmación de que hay razones muy poderosas para hacerse con un personal fuera de lo común, “raro” o ejemplar, capaz de atraer a los clientes frente a la competencia, y que no es menos importante saber cómo dirigirlo y valorar sus resultados.

Aunque muchas empresas proclaman que sus empleados son el alma de su esencia como organización, son pocas las que invierten suficientes recursos en dotarse de un personal brillante. Un personal que no destaca por sus cualidades frente a la de la competencia, no representa una ventaja competitiva.

Para convertirse en una ventaja competitiva auténtica, los empleados deben ser capaces de “obsesionarse” o preocuparse a fondo por el valor que proporcionan a los consumidores, ese mismo que la competencia no está en condiciones de ofrecer. Ejemplos de esta “obsesión”, entre otros muchos que podrían mencionarse, son por la marca  de los equipos Mac, las motocicletas Harley - Davidson , Nike, iPhone, BlackBerry, etc.

Contratar a los mejores candidatos para que ocupen un puesto en la empresa no es una tarea sencilla, ya que no se trata de llenar una vacante, se trata de algo mucho más decisivo que simplemente rellenar una vacante, se trata de nuestros Clientes. Para conseguir a los mejores primero hay que saber quiénes son, una buena entrevista dónde apliquemos la regla 80-20, dejar que el candidato hable un 80% y el que entrevista un 20%, después explicarles la Misión y la Visión de la empresa y saber si están de acuerdo con ella, finalmente, decidir a quién contratar entre ellos.

El futuro de nuestras empresas dependerá de las decisiones a la hora de contratar a los nuevos empleados. Recuerda que en el tema del Servicio al Cliente el primer requisito es que sepan sonreír, ver a los ojos y que tengan pasión por el Servicio al Cliente… lo demás se puede enseñar esto no.

Para recordar:

Tener un buen producto no basta para que un negocio tenga éxito, falta el Servicio Excepcional al Cliente.

Si señor

Uno de los indicios de que un directivo está perdiendo el contacto con la realidad es que escucha demasiados "sí" a su alrededor porque los empleados temen hablar abiertamente y criticar sus decisiones.

Cuando en una reunión el directivo hace una propuesta, todo el mundo parece estar de acuerdo. Sin embargo, al terminar la reunión la critican a escondidas e incluso hacen planes para sabotearla. Así las cosas, no es de extrañar que los directivos no lleguen a enterarse de las malas noticias hasta que es demasiado tarde.

Pero el fallo no está en las decisiones en sí, sino en la forma en que estas se toman en el seno de la empresa.

En febrero de 2003, el transbordador espacial Columbia se desintegraba al entrar en contacto con la atmósfera terrestre. En 1985 Coca-Cola cambiaba la fórmula de su producto estrella agraviando a su fiel clientela. En abril de 1961, una brigada de exiliados cubanos respaldados por el gobierno de Estados Unidos invadía la Bahía de Cochinos: las fuerzas de Castro capturaron o mataron a casi todos. En febrero de este 2010 Toyota tiene el tropiezo más grande de su historia al no escuchar a sus empleados y clientes.

Algo falló en todos los casos anteriores, ese algo fue el proceso de toma de decisiones. Cuando un líder es poderoso, a la gente le cuesta decir lo que piensa de verdad y prefiere fingir que está de acuerdo con una decisión a la que en realidad se opone. Un proceso de toma de decisiones en que la gente pueda expresar abiertamente sus puntos de vista y discutirlos con vehemencia, sin que ello tenga consecuencias secundarias, resulta clave para llegar a las conclusiones adecuadas y tomar las determinaciones correctas.

Desgraciadamente, si los directivos se enfrascan en una discusión acalorada durante el proceso de decisión, los empleados podrían salir insatisfechos con el resultado de la reunión, enfrentados a sus compañeros y sin el compromiso sincero de llevar a cabo lo acordado. Es aquí donde se encuentra el reto fundamental de todo líder, en utilizar sabiamente el enfrentamiento y la discrepancia de opiniones para asegurar la calidad de las decisiones, a la vez que generan el consenso que se necesita para implementarlas de forma eficiente.

Responde con sinceridad a estas preguntas: ¿Te has guardado tu opinión alguna vez en reuniones con directivos de la empresa? ¿Has aprobado en algún momento una propuesta de tu jefe o de un compañero al que respetas, a pesar de que te inundaban las dudas, y después has comenzado a ingeniar formas de alterar o invertir el curso de la decisión?

Para recordar:

En el siglo VI a.C. el rey persa Ciro el Grande resumía este asunto en cuatro palabras: "diversidad de consejo, unidad de mando". Es decir, pluralidad y debate en la elaboración de alternativas y decisión final individual.

Las experiencias de los clientes

Una empresa con un gran liderazgo tiende a ofrecer un buen servicio al cliente. Aunque esto suene obvio, no son tantas las organizaciones que pueden presumir de una clientela fiel y entusiasmada por el servicio que se le ha prestado. Sin embargo, en aquellas que sí la poseen, todo empieza y termina en el cliente. Convertir al consumidor en un cliente entusiasta requiere planificación y un buen liderazgo.

Siempre es útil recibir información de lo que los propios clientes esperan obtener, es más provechoso decidir desde el principio cómo queremos que sea esa experiencia, pues sus deseos se limitan a menudo a lo que les gusta y a lo que les disgusta.

Un buen ejemplo que ilustra lo anterior fue la idea empresarial de Domo Gas, una cadena de gasolineras que ofrecía un servicio completo en la parte occidental de Canadá a mediados de los años 70. En esa época, las gasolineras de autoservicio vivían su momento álgido. Los fundadores de Domo Gas intuyeron que si los clientes pudieran elegir, preferirían un servicio completo lo más atento posible a la vez que cargaban combustible.

Lo primero que la empresa hizo fue identificar a todos sus empleados con un uniforme rojo y encargarles que atendieran a todo coche que llegara revisándolo, limpiándolo y cargando el combustible en el menor tiempo posible. Algunas gasolineras incluso llegaron a ofrecer a los clientes café y periódico para que a los empleados les diera tiempo a limpiar el interior del automóvil. Al terminar el servicio, entregaban a cada conductor un folleto que decía “Postdata: también vendemos gasolina”.

Convertir a los consumidores en clientes leales empieza, pues, por imaginar el tipo de experiencia que se quiere ofrecer.

Una vez tengamos imaginada la experiencia para el cliente, conviene conocer sus sugerencias al respecto para intentar mejorarla. Esta información se obtiene preguntando al cliente de forma directa para estimular sus respuestas. Si en un restaurante el capitán de meseros se dirige a un comensal con “¿Qué tal todo esta noche?”, la respuesta que obtendrá en la mayoría de las ocasiones, y de la que no sacará ninguna conclusión, es “Bien”. Una pregunta más útil es “¿Hay algo que hubiéramos podido hacer de manera diferente para mejorar su experiencia con nosotros?”. Si la respuesta es “No”, no estaría demás insistir con un “¿Está seguro?”

¿Estas haciendo algo por conocer más a tus Clientes? Recuerda que las organizaciones capaces de hacer de un consumidor un cliente leal a la empresa son expertas en descubrir qué es lo que aquel piensa.

Para recordar:

Los líderes y jefes de departamento de la empresa ¿Están enfocados en el Cliente?

Empleados comprometidos

"Los empleados renuncian a su jefe no a la empresa. La voluntad y el deseo de un empleado de trabajar duro, quedarse más tiempo, comportarse éticamente y llevarse bien con los compañeros de trabajo es, entre oras cosa, en gran parte dependiente del grado en que el empleado disfrute de relaciones positivas dentro del ambiente de trabajo y la relación más importante que el empleado tiene en el lugar de trabajo es con su jefe o supervisor."

Estudios recientes de la encuestadora Gallup muestran que aproximadamente  el 11% de los empleados son "empleados comprometidos" en la empresa, del 40 al 70% de empleados se clasifican como "medianamente comprometidos". Lo peor es que un alarmante 10% a 20% de sus empleados están activamente "no comprometidos" con la empresa, dedicándose a sus propios asuntos en vez de los de la empresa, o peor aún criticando o dándole mala reputación a la empresa o a la gerencia. El impacto económico de un clima laboral malo o un nivel bajo de compromiso de los empleados puede ser devastador.

Las personas se han convertido en la fuente primaria de ventaja competitiva. Casi el 80% del valor de mercado de una organización  lo constituyen los intangibles (marca, propiedad intelectual y lo más importante la calidad de la fuerza laboral), lo que deja un solo un 20% para los tangibles (maquinaria, productos, instalaciones). Como todos sabemos los productos pueden ser fácilmente copiados, un descubrimiento tecnológico puede ser fugaz, y las instalaciones se pueden construir o destruir, pero la calidad del talento en una organización, su pasión  y compromiso es casi imposible de replicar. El compromiso es el combustible.

Para tener empleados comprometidos:

1.- El compromiso de los empleados es el principal agente para la implementación exitosa de cualquier estrategia de negocios. Una fuerza laboral comprometida es su única ventaja competitiva. Es casi imposible de copiarla y sin ella, la ejecución de la mayoría de iniciativas corporativas se convierte en difícil, sino imposible.

2.- Aumentar el nivel de  compromiso de los empleados no es una iniciativa de corto plazo. El nivel de compromiso adecuado nunca se consigue finalmente, es un proceso de mejora continua. Puede tomar años de progreso firme alcanzar altos niveles de compromiso en los empleados, y sin el cuidado adecuado y retroalimentación todo lo ganado puede perderse sorprendentemente rápido.

3.- Debe ser dirigido desde arriba. El compromiso debe ser desde la dirección de la empresa y no una iniciativa de recursos humanos, aunque RH debe ser un jugador clave en facilitar la consecución de altos niveles de compromiso.

4.- Una de las mejores formas de tener empleados comprometidos es contratarlos. Ciertas personas tienen unas características o atributos que incrementan su inclinación al compromiso. Ciertos empleados son más propensos a tener un nivel más alto de compromiso sin importar los puestos en que se desempeñen. Las empresas deberían prestar mucha atención a estas características en el proceso de selección.

5.- El compromiso es acerca de "encajar en el equipo". Las personas  tienden a sentirse más comprometidas con la organización si sus trabajos coincide con sus habilidades y competencias, así como su motivación y valores. La mayor parte de empresas contratan enfocándose solamente en las habilidades y competencias ignorando si la persona encaja con el nivel de motivación requerido y los valores de la empresa.

6.- Nada impacta el compromiso más que el jefe inmediato del empleado. Aunque esto suene un poco exagerado, la mayor parte de personas no renuncia a sus empleos, renuncia a su jefe. Vea un equipo altamente motivado y es muy posible que tenga un líder que está haciendo lo posible para ayudarlos a alcanzar el éxito, estableciendo metas claras,  delegando responsabilidad, dando una retroalimentación honesta y abierta, y haciendo que las personas se sientan valoradas.

7.- Lograr el compromiso significa llegar al corazón. Los empleados altamente comprometidos dan ese esfuerzo extra porque les importa. Y les importa porque a su vez sienten que son importantes para alguien. El interesarse por los empleados más allá de sus puestos: su familia, intereses, aspiraciones personales, su capacitación, etc., envía un mensaje poderoso a los empleados, se saben apreciados por la empresa.

Para recordar: ¿Cual es el grado de compromiso que tienes en la empresa.

El valor de tu marca

Lograr el posicionamiento de una marca no es cosa de un día. En una situación económica como la actual los gigantes de Internet continúan liderando el mundo de las marcas globales más valiosas. Google encabeza la lista cuya marca se valora en 100.000 millones de dólares; seguido por Microsoft, en segundo lugar, con 72.600 millones de dólares. Las letras IBM valen 59,000 millones de dólares. Por Nokia se tendrían que desembolsar 36 mil millones. La palabra Coca-Cola vale 66,667 millones.

Hace años se comenta que un potentado empresario negoció con Philip Morris la compra de la marca “Marlboro”: Cuatrocientos millones de dólares – contestaron los dueños. ¿Y que le parece si sólo me vende el derecho de uso de la imagen de un vaquero, sobre un caballo, para ofrecer nuestra marca de tabaco? En ese caso, el precio sería de ochocientos millones de dólares.

Los expertos nos dicen que la palabra Marlboro se olvida antes que el concepto transmitido. Imágenes que se hallan en nuestro cerebro como las marcas de fuego que el vaquero ponía en las reses que encontraba, son de más valor que la misma marca.

Todo lo conocido se archiva en algún sito de nuestro cerebro y creamos carpetas y subcarpetas en la memoria y a estímulos abrimos la carpeta y lo recordamos. ¿Tus clientes recuerdan tu marca? ¿Que estímulos han recibido para ello? ¿Ofreces un buen Servicio al Cliente? ¿El cliente lo percibe? Recuerda que las compañías no son dueñas de sus marcas. Son los consumidores los que piensan que son los verdaderos dueños de las marcas.

Haz esta prueba que lo demuestra y además te servirá para pasar un buen rato con tus familiares y amistades.

 

  1. Elige un número entre el 2 y el 9.
  2. Multiplícalo por 9.
  3. Ahora suma los dos dígitos de la cifra resultante.
  4. A la cifra que has obtenido réstale 5.
  5. Si el resultado es 1, elige la letra A.
  6. Si el resultado es 2, elige la letra B. 
  7. Si es 3, elige la letra C. 
  8. Si es 4, elige la letra D.
  9. Ahora piensa en un país cuya letra inicial empiece con la letra elegida.
  10. Ahora nombra un animal que empiece por la segunda letra del país nombrado.
  11. ¿De que color es ese animal?
  12. ¿Cuántas patas tiene?

Para recordar:

Existe un 90% de posibilidades de que las respuestas hayan sido “Dinamarca, Iguana, Verde, Cuatro”... ¿Le atiné?